Las plantas utilizadas en la gama Yipsophilia han demostrado en el paso del tiempo ser beneficiosas.
Las colecciones Yipsophilia nutren la piel, sin recargarla de sustancias extrañas que alteren el equilibrio de sus funciones.
Cada producto aporta elementos naturales afines a la piel. Aportan micro y macro nutrientes indispensables; glúcidos, lípidos, proteínas, vitaminas, antioxidantes, oligoelementos y principios activos específicos.
Este aceite se obtiene por prensado en frío. Contiene más de 90% de ácidos grasos de cadena larga. Penetra en la piel y la hidrata profundamente. Además de calmar, suaviza la piel delicada. Deja la piel suave, sin sensación grasa. Excelente para la higiene y cuidado del cuerpo de los niños y especialmente indicado para ayudar a eliminar la costra láctea.
Contiene taninos, flavonoides, sales minerales y antocianos que descongestionan y calman las zonas más delicadas de la piel.
Su fruto es rico en ácidos grasos esenciales (ácido oleico, linoleico), fitoesteroles y vitamina E. Estas sustancias equilibran los lípidos de la piel y favorecen el mantenimiento de un tono uniforme.
Proporciona proteínas y numerosos minerales que refuerzan el tejido y previenen la flacidez. Estos bioactivos son un lifting natural.
Destaca por su capacidad absorbente, depurativa y calmante.
Contiene aloína, mucílagos, aminoácidos, magnesio y silicio. Estas sustancias calmantes son indispensables en la higiene de la piel con tendencia acnéica.
Los pétalos de esta flor son ricos en antocianos y mucílagos emolientes y calmantes. Estas sustancias protegen la piel con capilares frágiles (cuperosis y arañas vasculares).
Su aceite esencial característico y su contenido en bisabolol apaciguan y calman la piel.
Proporciona flavonoides, antocianos, minerales y vitaminas. Estos principios activos potencian la acción del extracto de amapola.
Su composición natural tiene la virtud de aumentar el flujo sanguíneo y de realizar una acción termal, es decir, una activación del calor que renueva y revitaliza la piel.
El aceite que se extrae de las semillas del avellano aporta excelentes propiedades nutricionales esenciales para el manto protector de la piel.
Esta bella flor proporciona mucílagos y saponinas que potencian las virtudes de la violeta y el equiseto.
Flor especialmente rica en vitamina C, mucílagos y ácidos orgánicos. Estos bioactivos proporcionan color uniforme a la piel.
Aporta flavonoides, mucílagos, alantoína, vitamina A, principios activos antioxidantes y descongestionantes.
Entre sus principios activos destacan vitaminas, taninos, ácido silícico y flavonoides que, entre otras acciones, protegen los capilares.
Esta manteca vegetal protege y refuerza la epidermis en las zonas más delicadas y expuestas como el contorno de ojos o de labios. El cacao se usa tradicionalmente para regenerar la piel deshidratada por calor o frío intensos.
El extracto de esta flor calma eficazmente el delicado contorno de los ojos ya que contiene flavonoides, mucílagos y antioxidantes. Estos bioactivos armonizan y suavizan la piel con tendencia mixta.
Aporta bisabolol y los valiosos azulenos, que son calmantes y regenerantes. Estos bioactivos potencian la acción de la caléndula y el malvavisco.
Su aceite volátil, ácido asiático y antioxidantes reafirman el tejido y ayudan a prevenir las estrías.
Aporta vitamina E, ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico, linoleico, mirístico y láurico), componentes que protegen la barrera de la piel. Los bioactivos del aceite de coco apaciguan la piel con descamaciones y rojeces.
Planta rica en minerales y muy especialmente en silicio, bioactivos que previenen las estrías y favorecen la flexibilidad de la piel.
Contiene vitamina C y flavonoides, excelentes anti radicales libres necesarios para mantener la piel lozana.
Gracias a su contenido en clorofila, polisacáridos y flavonoides, descongestiona la piel sensible y con cuperosis.
Aporta aceite esencial y principios antioxidantes que ayudan a regenerar la piel y a disminuir el estrés cutáneo. Limpia y cierra el poro, indicado en pieles con puntos negros.
Aporta clorofila, magnesio y beta carotenos que protegen y suavizan la epidermis.
Rica en antocianos y flavonoides que hidratan y aportan protección frente al daño solar y a los radicales libres.
Proporciona fosfolípidos e insaponificables que protegen la epidermis. Estos elementos están especialmente indicados para la piel con flacidez.
Contienen aminoácidos, vitaminas, ácido pantoténico, ácido fólico, proteínas y sales minerales (sodio, magnesio, azufre, calcio). Estos principios activos son elementos necesarios para fortalecer y embellecer el cabello.
Las hojas de este árbol contienen bilobetina y flavonoides que mejoran la circulación periférica.
De las raíces de la gipsófila, una planta perenne originaria de Europa Oriental, obtenemos el extracto que contiene saponinas, vitaminas y minerales con propiedades depurativas.
El extracto de gipsófila presente en la loción capilar ayuda a mantener el cuero cabelludo limpio de forma natural. Indicado para disminuir el uso diario de champús.
El aceite extraído de sus semillas contiene vitamina E y ácidos grasos oleico y linoleico que protegen el manto lipídico de la piel. Estos nutrientes retrasan el envejecimiento actínico (exceso de sol).
Potencia los principios activos de la frambuesa y contrarresta los efectos nocivos de la polución ambiental y del humo del tabaco.
El extracto de sus flores aporta vitamina C, zinc y antocianos para iluminar y suavizar la epidermis. Sus activos proporcionan un lifting natural.
Aporta aceite esencial, minerales, iridósido y flavonoides. Estos principios activos depuran y rejuvenecen la piel.
El aceite de esta planta contiene ceramidas y ácidos grasos insaturados, eicosenoico y docosenoico entre otros. Estos nutrientes con propiedades emolientes y rejuvenecedoras, equilibran las secreciones de la piel.
Contiene ácido linoleico, junto con una original fracción insaponificable de gran interés para la piel envejecida y con arrugas.
Es una excepcional fuente de omega 3. Contiene ácido oleico, linolénico y vitamina E. Estos nutrientes son esenciales para mantener la piel elástica y joven.
Sus conos proporcionan eugenol y flavonoides con efecto antioxidante y descongestionante. Potencia la acción del tomillo.
La nuez de macadamia aporta un aceite rico en vitamina E, ácido oleico y linoleico. Estos bioactivos permiten mantener la piel elástica y bien hidratada.
Los frutos del madroño aportan vitaminas P y C, bioflavonoides y betacarotenos. Estos componentes tratan de forma intensiva el envejecimiento cutáneo.
Las flores contienen malvidín y antocianos que aumentan la resistencia capilar.
Contiene betaína, polisacáridos y oligoelementos que apaciguan la epidermis. Estos principios activos son eficaces para el cuidado de la piel con flacidez.
Este oligoelemento es un componente esencial para el cuidado del cabello. Su carencia puede generar despigmentación y un crecimiento más lento del pelo.
Esta planta contiene un aceite esencial característico y flavonoides que potencian el efecto descongestionante del lúpulo y malvavisco.
Contiene un aceite esencial característico, vitaminas y flavonoides. Estos elementos son nutrientes y antioxidantes que protegen la piel.
Flor especialmente rica en betaína y chamazuleno. Estos componentes naturales calman y apaciguan la piel sensible y delicada.
Aporta antocianos y flavonoides que refuerzan los capilares frágiles.
Sus hojas son ricas en clorofila, proteínas, taninos, sales minerales (silicio, azufre), provitamina A. Estos nutrientes y antioxidantes tienen un efecto equilibrador sobre el cuero cabelludo graso o seco.
Contiene aminoácidos esenciales y proteínas sin gluten, calcio, magnesio, zinc y vitaminas del grupo B, que ayudan a regenerar la epidermis. Su composición transmite energía indispensable para mantener los ciclos y funciones de la piel.
Contiene flavonoides específicos que son excelentes antioxidantes. Estos principios activos rejuvenecen las zonas delicadas del contorno de los ojos y de la boca.
Esta planta contiene numerosos antioxidantes, clorofila, aceite esencial característico, minerales, ácido rosmarínico y cafeico. Estos elementos mejoran la circulación, tonifican y eliminan el cansancio.
Contiene un aceite esencial característico y flavonoides, sustancias que ayudan a recuperar la elasticidad y juventud de las zonas más delicadas, como el contorno de ojos, el escote y la piel de los senos. Los apreciados antioxidantes de esta flor protegen el cutis frente a los radicales libres.
Favorece la eliminación de impurezas gracias a su contenido en saponinas y oligoelementos.
Entre sus principios activos destacan la vitamina C, los mucílagos y los flavonoides. El extracto de esta flor cierra el poro y unifica el color de la epidermis.
Rico en insaponificables y ácidos grasos insaturados que aumentan la protección natural de la piel y potencian un bronceado armonioso.
Las flores de este árbol aportan un aceite esencial característico y farnesol. Estos principios activos son emolientes y muy calmantes.
Su aceite esencial y los bioflavonoides que aporta equilibran la flora de la piel. Estos elementos depuran la epidermis con tendencia acneica.
El extracto de la uva y de sus hojas aporta polifenoles, resveratrol y taninos que actúan sobre el envejecimiento prematuro y depuran la epidermis.
Contiene mucílagos, saponinas, ácidos orgánicos, irona, violamina y una esencia característica. Elimina las impurezas de la piel y protege frente al daño solar.
Proporciona carotenoides y antioxidantes que favorecen la uniformidad del color de la epidermis.
Sus semillas contienen mucílagos emolientes, calmantes e hidratantes.
Contiene sales minerales, taninos antioxidantes y saponinas que tienen virtudes depurativas.